Ninguna comida libanesa se cierra sin dulce. Los postres libaneses forman parte esencial de la sobremesa y son una de las expresiones más antiguas de la cultura culinaria del Levante mediterráneo. En Bet Nun ofrecemos tres postres tradicionales que resumen la esencia del dulce libanés: cremosos, bouza y debs con tahini. Te contamos qué son y por qué merece la pena reservarles un espacio en la comida.

Cremosos: meghli y muhalabiya

Bajo el nombre de «cremosos» agrupamos dos postres tradicionales libaneses de textura suave y frescor sutil: el meghli y el muhalabiya.

Meghli: el pudin de arroz con especias

El meghli es un pudin de arroz especiado tradicionalmente preparado en el Líbano para celebrar el nacimiento de un bebé. Se elabora con harina de arroz cocida lentamente con azúcar, canela, anís, comino y semillas de alcaravea. Se sirve muy frío, con abundantes frutos secos por encima: nueces, piñones, pistachos, coco rallado y almendras.

Es un postre denso, aromático, con toques cálidos de especias que recuerdan a la Navidad occidental pero con perfil oriental. Perfecto para cerrar una comida de mezze.

Muhalabiya: el flan blanco libanés

El muhalabiya es un flan blanco a base de leche, azúcar, maicena y agua de azahar. De textura sedosa y aroma floral, es el postre libanés más delicado que existe. Se sirve muy frío, con un poco de miel por encima o unos pistachos molidos.

Su elegancia y su ligereza lo hacen ideal para comensales que no quieren un postre pesado tras el mezze.

Bouza: el helado artesanal libanés

La bouza es un helado artesanal muy especial. Se elabora con leche, azúcar y mástico (una resina natural obtenida del árbol de la lentisca), que le da una textura elástica única, entre helado y turrón derretido. En el Líbano tradicional, la bouza se golpea rítmicamente en un mortero de piedra antes de servirla, un ritual que hace único cada servicio.

La versión más famosa es la bouza aashta, con nata y miel. En Bet Nun servimos nuestra bouza acompañada de pistachos verdes molidos y un hilo de miel silvestre. Se toma sola o con un chorro de melaza de granada por encima para un contraste ácido.

Es un postre único: ni completamente helado ni completamente crema, con una textura que sorprende y que suele generar la reacción de «¿qué es esto?» en quienes lo prueban por primera vez.

Debs con tahini: el postre más humilde y más adictivo

El debs con tahini es el más humilde de los tres postres, y probablemente el más adictivo. Consiste en mezclar melaza de dátil (debs) con tahini de sésamo directamente en el plato, hasta formar una crema oscura y sedosa que se moja con pan tostado o se come a cucharadas.

La combinación de dos ingredientes tan sencillos crea una explosión de sabor: el dulzor profundo del dátil, el amargor tostado del sésamo, la untuosidad del tahini y el punto ligeramente amargo del debs bien reducido. Es un postre que en el Líbano se toma cuando el frigorífico está casi vacío pero uno tiene ganas de dulce.

En Bet Nun lo servimos en cuenco pequeño, con el tahini y la melaza sin mezclar del todo, para que cada comensal haga su propia combinación con la cuchara.

Cómo cerrar bien una comida libanesa

El orden tradicional de una comida libanesa termina así:

  1. Postres: uno o dos para compartir (cremoso + bouza o debs).
  2. Café árabe o té con hierbabuena: para prolongar la sobremesa.
  3. Frutos secos y frutas: si la comida ha sido especialmente contundente, no está de más un plato de dátiles y nueces.
  4. Copa de arak: como digestivo tradicional.

La sobremesa larga es parte de la cultura libanesa: nadie te va a echar de la mesa. Ven con tiempo para disfrutarla como merece.

Vegetarianos, veganos y sin gluten

Los tres postres son aptos para vegetarianos. La bouza y los cremosos llevan lácteos; el debs con tahini es vegano y sin gluten por defecto (usa pan tostado sin gluten si tienes celiaquía; se puede pedir al reservar).

Reserva mesa y déjate llevar por la sobremesa

Los tres postres están en la carta de postres libaneses de Bet Nun. Reserva mesa y guarda espacio: un buen postre y una sobremesa larga son el mejor recuerdo de una comida libanesa. Para consultas sobre alérgenos o dietas especiales, escríbenos por contacto.

Preguntas frecuentes sobre los postres libaneses

¿Cuál es el postre libanés más popular en Bet Nun?

El debs con tahini es probablemente el más pedido, seguido de la bouza. Los cremosos (meghli y muhalabiya) suelen elegirse por comensales que prefieren postres más suaves y florales.

¿Hay postres libaneses veganos?

Sí. El debs con tahini es vegano y sin gluten por defecto, tanto en el postre como en la salsa. Los cremosos y la bouza llevan lácteos y no son veganos, pero podemos preparar una versión vegana bajo pedido con antelación.

¿Con qué bebida cerrar la comida?

Los postres libaneses van muy bien con café árabe con cardamomo o té con hierbabuena. Para una sobremesa más ceremonial, añade una copa de arak.